Más imágenesDurante muchos años, la plaza Saint-Honoré había sido ocupada por un edificios de aparcamientos de varias plantas. Con la intención de renovar la plaza se demolió éste y se construyó un edificio transparente que alberga oficinas y comercios. Una calle peatonal a modo de los típicos pasajes cubiertos parisinos cruza el edificio a nivel de la calle, restableciendo el vínculo rivoli-opéra y reanimando este eje comercial. Se quiso establecer un diálogo con el entorno parisino y la arquitectura de mercados y galerías: la galería es el atrio de la plaza, cerrado simbólicamente por dos grandes puertas de metal que marcan el eje. La plaza está concebida como un gran salón al aire libre. El edificio se compone de una estructura de hormigón de diseño clásico; está envuelto en una primera fachada de doble vidrio duplicada por una segunda fachada exterior, transparente, suspendida de puntos de fijación ligeros e invisibles. Ésta envuelve todo el edificio.