1965, Barcelona, España
Este conjunto, constituido por dos edificios, uno de renta limitada, el otro de libre mercado, y con accesos desde distintas calles, está orientado a la plaza circular de San Gregorio Taumaturgo. El diseño de la fachada tiene especial interés debido al empleo de los materiales, íntimamente ligado a la tradición artesanal catalana: Los elementos dominantes son el ladrillo, dispuesto en bandas horizontales que abrazan el edificio en su totalidad y dos celosías dispuestas verticalmente. Componen estas últimas, piezas de cerámica que crean un efecto de transparencia en el interior de las viviendas. La configuración de áticos y terrazas, que los sitúa más atrás de la línea de fachada, no sólo no compromete el aspecto unitario de la fachada, sino que le confiere dinamismo.