1988
De esta manera, he experimentado diferentes civilizaciones: a partir de las obras de Alvar Aalto a las de Gaudí, desde la arquitectura vernácula mediterránea a la ciudad abandonada sin arquitectos en los bordes del Sáhara; desde la Alhambra de Granada a la pirámide en Saqqara; todos se han convertido en importantes y sucesivas referencias en mi forma de pensar, de sentir y de concebir el espacio; es decir, la relación entre sólido y vacío, que, a mi criterio define la esencia de la arquitectura.