1989
El diseño arquitectónico es un esfuerzo de equipo. Una composición sinfónica. Verdadera orquesta, el equipo reúne a varios solistas, cada uno virtuoso en su campo, guiados por su director. Será él quién resolverá el movimiento general, quien se encargará de crear la armonía.
Todo el trabajo del Taller de Arquitectura está concebido y realizado con este espíritu: un equipo de trabajo comparable al de una operación altamente cualificada, capaz de diseñar y llevar a cabo un proyecto en cualquier parte del mundo.
El diseño de objetos, de muebles o de materiales, de viviendas y oficinas, de teatros, universidades, aeropuertos u otros equipamientos, y, en última instancia el diseño de la ciudad, exigen una organización compleja y sofisticada: más allá de la concepción del proyecto, es necesario también poder construir para cada uno un marco jurídico y económico adecuado.
(...)
Mi papel en el Taller? Una vez más, el de director de orquesta, que proporciona el impulso y ordena el equipo. Establecer la estrategia de desarrollo de la empresa, definir el marco de trabajo, coordinar el funcionamiento general, poner en marcha proyectos, corregirlos y supervisar las obras en construcción. Se trata, en última instancia, de crear un ambiente de trabajo, de emulación, de disciplina y respeto entre todos los miembros del equipo.