1998, París, Francia
Se trata de un edificio de oficinas construido hace más de 30 años que seguía siendo funcional en cuanto a estructura. En cambio, sus fachadas habían envejecido, desde el punto de vista arquitectónico y técnico. Nuestra propuesta ha consistido en la realización de nuevas fachadas transparentes que contribuyeran a modernizar el viejo edificio. El inmueble está compuesto de dos sótanos, una planta baja, una mezanine y 8 plantas que constituyen un volumen importante, con un retranqueo respecto al alineamiento con la calle y unas fachadas de ritmo horizontal, alternándose en ellas los antepechos llenos y unas franjas de vidrio con carpintería metálica. El nuevo proyecto confiere al edificio una imagen moderna, lo dulcifica gracias a la doble fachada de vidrio que crea transparencia y profundidad al mismo tiempo y suaviza el ritmo de las franjas horizontales.