En una situación equivalente a la de Palladio's Redentore, frente a la Plaza de San Marcos, o cualquier isla mirando a la ciudad de Venecia, este estudio de un proyecto de vivienda mira directamente a través del río Hudson hacia Manhattan, la ciudad más famosa del mundo por su skyline.
Una posible primera fase se concibe como un palacio excavado como una roca inmensa en la arena negra en cuatro plazas. Éstas se orientan hacia puntos característicos de la ciudad, Midtown, Downtown. Son perpendiculares a través del río, de acuerdo con una estructura geométrica precisa que da a cada espacio un punto en el que concentrarse, y no obstante los une a todos en un gran edificio.
La parte trasera del edificio es vista como una pared de composición rota, donde tres torres marcan la entrada a dos acueductos, enmarcando el proyecto. La fachada principal tiene cuatro plazas de composición clásica, mirando al siempre cambiante paisaje del río, al reflejo de la salida del sol en los rascacielos, a la luz del día, a los atardeceres o a sus resplandecientes interiores por la noche.
Las 2 plazas de cada lado están diseñadas como zona residencial, viviendas privadas, abiertas a la vista. La del Sur, orientada hacia Midtown, aún con un plano de agua sobre el centelleo de las ondas del Hudson, refleja la fachada del edificio compuesto en cuatro secuencias interrumpidas en su centro por un sólido y colosal templo. La del Norte, se abre, por lo que las vistas individuales se dan hacia todas direcciones.
Una roca esculpida, cuatro espacios clásicamente tratados en la escala de Nueva York, diferentes edificios cuando se perciben desde lejos a un paisaje más complicado cuando se acerca, con columnas de cristal, arcadas, retrocesos; este proyecto hace referencia al desierto, a la Laguna de Nueva York y a Venecia, al vocabulario y orden renacentista, interponiéndose entre la Naturaleza y el Hombre.