El edificio terminal, diseñado por Ricardo Bofill, alojará la facturación, la recogida de equipajes y la zona comercial. Tiene un vestíbulo intermodal, dos diques laterales y uno central destinado al embarque de pasajeros, con 43 pasarelas de acceso directo a los aviones.
El Prat comienza mañana las pruebas de explotación con figurantes para la nueva Terminal 1, donde realizarán simulaciones de salidas y entradas de vuelos, siguiendo todos los procesos de los pasajeros.
En total, cerca de 6.000 figurantes participarán en una veintena de sesiones, con un promedio de 300 por día, a los que también se sumarán unos 300 trabajadores de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) y las compañías aéreas.
La T1, que ha supuesto una inversión superior a los 900 millones de euros, prevé recibir a más de 30 millones de pasajeros al año. Ocupa 544.066 metros cuadrados y supondrá la creación de 3.040 puestos de trabajo.