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El arquitecto español Ricardo Bofill, diseñador del aeropuerto de Barcelona -el mejor aeródromo de Europa de 2010- y autor de la Place de l'Europe de Luxemburgo, del barrio Antigone de la ciudad francesa de Montpellier y de las sedes de Cartier y Christian Dior en París, presentó en la ciudad rusa de Perm su concepto para el nuevo aeropuerto de la ciudad.
El proyecto presentado por Bofill y su estudio de arquitectura prevé que la nueva versión del aeropuerto tenga capacidad para entre 2,5 y 3 millones de pasajeros anuales. Se tratará de un área útil para un terminal de unos 26.000 metros cuadrados, con cinco pasarelas de acceso a las aeronaves y un territorio 'técnico' de unos 80.000 metros cuadrados. Se prevé que el complejo podrá servir a 10 aviones simultáneamente.
"Yo veo este terminal como una pequeña piedra preciosa. Corresponderá a las tecnologías más avanzadas de la actualidad, pero al mismo tiempo será un proyecto económicamente rentable", comenta Bofill. "Un aeropuerto es un elemento estético que presenta la ciudad a sus huéspedes. Supone más puestos de trabajo y un impulso para el desarrollo de toda la ciudad, no solo desde el punto de vista industrial, sino también en su calidad como un centro turístico y cultural", precisa el arquitecto español.
Según detalla el equipo de Bofill, su proyecto estipula que durante todo el período de construcciones los terminales existentes sigan funcionando. En cuanto esté terminado el nuevo edificio, se someterán a reconstrucción para convertirse luego en oficinas administrativas o hangares. Se prevé que a finales de 2012 sea presentado ya el proyecto definitivo, mientras las propias obras tardarán unos dos años más en llevarse a cabo.
El aeropuerto de Perm no es el único proyecto que Ricardo Bofill Taller de Arquitectura realiza en Rusia. El estudio es también autor del centro de oficinas Smolenskaya en Moscú y de varios proyectos importantes en San Petersburgo que, uno de los cuales, un complejo de apartamentos mix-use, está actualmente en etapa de edificación.
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